EL RETROVISOR
El CD Lugo jugó hace hoy 50 años su último partido de la historia en el Viejo Ángel Carro
El 20 de junio de 1976 los rojiblancos certificaron su permanencia tras empatar una semana ante (0-0) en Tafalla (Navarra) y vencer (2-0) al Peña Sport en la vuelta
El checo Antonín Panenka marcó tal vez el penalti más icónico de la historia, de lo que hace justo hoy medio siglo, tras el cual, afirmó, que el meta alemán Sepp Maier, al que se lo marcó en la final de la Eurocopa de 1976, estuvo 35 años sin hablarle
El CD Lugo esta en una semana llena de recordatorios, ya que si el pasado jueves día 18 (no el viernes 19 como informamos por error) hacía 100 meses que el nuevo lateral izquierdo del Real Madrid Marc Cucurella, jugaba en el nuevo Ángel Carro, hoy hace justo 50 años que el equipo rojiblanco jugó su último partido de la historia en el Viejo Estadio Ángel Carro de la Avenida de A Coruña, que había sido inaugurado como el Estadio de Los Miñones, el domingo 7 de octubre de 1945 (domingo de As Mozas).
El domingo 20 de junio de 1976, el CD Lugo recibió en el partido de vuelta, de la fase por la permanencia, al Peña Sport de Navarra, con el que había empatado (0-0) una semana antes en el partido de ida, por lo que los rojiblancos se mantuvieron en la categoría, de bronce del fútbol español, que había perdido 4 años antes (18-6-72) al caer derrotado (3-0) el equipo del argentino Abel Puente 'Pontoni' en Ciudad Pegaso, después de no pasar del empate (0-0) una semana antes en Lugo.
El CD Lugo que durante 49 de sus 73 años de historia estuvo en el 3º nivel del fútbol español, 23 temporadas, en la antigua Tercera División, 23 en Segunda B y ahora 3 en 1ª RFEF, después de inaugurar el Nuevo Ángel Carro, a orillas del Miño, el 31 de agosto de 1974, en un triangular con Lemos y Deportivo de A Coruña, que fue el que acabó lográndolo, por defectos en su nueva estructura se vio obligado a jugar de nuevo en el Viejo Estadio, que aún estaba sin destruir del todo, en la temporada 75-76, ya referida.
En aquella convulsa temporada, el equipo dirigido por Ignacio Martín Esperanza, al igual que la temporada anterior y presidido por el inolvidable José García Pena, contaba en su plantilla con jugadores como Dosi, Moncho, Oregui (porteros); Fariña, Pedro Tapia, Vidal, Freire, Sobrino (defensas), Miguel, Vicente Álvarez, Falín (medios); Manolito Novo, Coira, Castañeda, Félix, Veiga, Mani, Devesa, Iriarte, Camuel I, Unzueta, Luso y Carabel (extremos, interiores y delanteros centros).
Los tantos del equipo rojiblanco, en dicho partido de vuelta y último de la historia del CD Lugo, en el viejo Estadio Ángel Carro, de la Avenida de A Coruña, llamado desde su inauguración hasta 1956, Los Miñones, luego tras enfermar el donante de los terrenos, con José Arias Núñez (Pepe del Palacio del Mueble o José de Arias Nadela) como presidente se le puso Carro Crespo y tras su fallecimiento el 21 de octubre de 1956 se denominó, como actualmente Ángel Carro, habían sido obra _los goles_ de Camuel I y Veiga.
El Nuevo Ángel Carro, que había sido inaugurado el 31 de agosto de 1974, en un triangular entre Lemos, Lugo y Deportivo, fue reinaugurado el 29 de agosto de 1976, en un amistoso ante el Rácing de Ferrol, en el que se había impuesto el equipo lucense (2-1) con goles de Camuel I e Iriarte y el de los ferrolano del talentoso extremo Nando, de falta.
Horas después se instauró el 'penalti a lo Panenka'
Curiosamente horas después de imponerse (2-0) el CD Lugo al equipo navarro del Peña Sport de Tafalla, se jugaba en el estadio del Estrella Roja de Belgrado, la final de la Euro Copa de Europa de dicho año 1976, en el que se enfrentaban la Republica Checa y Alemania Federal, concluyendo el encuentro con empate (2-2) por lo que desempataron a penalties.
El encuentro que fue presenciado por 30.700 espectadores se resolvió con lanzamientos desde los 11 metros, comenzando a lanzar Checoslovaquia, que anotó los cinco, fallando el cuarto los alemanes de Frank Beckembauer, por lo que tras anotar el quinto de los checos, su centrocampista, Antoní Panenka, tras lanzarse hacia su izquierda el afamado meta Sepp Maier, el centrocampista checo, hoy presidente Bohemians Praga, acabó anotando el incónico penalty, sin que los alemanes lanzasen el quinto.
Antonin Panenka marcó el penalty definitivo, de una forma que llevaba ensayando un par de años, esperanzo que se lanzase el meta contrrio (Maier) a su izquierda, para picar el balón con la punta de la bota, de su pie derecho y elevándolo un par de metros aproximadamente, este acabó entrando mansamente por el centro de la portería y de ahí quedó instaurado el penalti a lo Panenca.
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